Francia vuelve por segunda vez a las urnas en tiempos de coronavirus

Este domingo se celebra en 5.000 municipios la segunda vuelta de las elecciones municipales, que se había suspendido en marzo por la pandemia

No una, sino dos veces. Los franceses vuelven a las urnas en tiempos de coronavirus. La primera vuelta de las elecciones municipales se celebró el pasado 15 de marzo, dos días antes de que el presidente Emmanuel Macron decretara el confinamiento de la población por la Covid-19.

La segunda vuelta, que debía haberse celebrado el 22 de

marzo, se suspendió por la pandemia y tendrá lugar finalmente este domingo, tras una campaña electoral atípica, marcada por una fuerte abstención en la primera vuelta y el coronavirus, que ya ha dejado casi 30.000 muertos en Francia.

Unos 16,5 millones de franceses están llamados este domingo a las urnas para elegir a sus alcaldes en cerca de casi 5.000 municipios. En estas localidades es necesario realizar una segunda vuelta, pues ningún candidato obtuvo en la primera vuelta el número de votos suficientes para salir elegido regidor. Entre los municipios que acudirán a las urnas se encuentran grandes ciudades como París, Burdeos, Lille, Marsella y Niza.

La abstención récord de la primera vuelta -56 %- hace temer que pueda ser similar o incluso mayor en la segunda cita electoral. Los candidatos han redoblado los esfuerzos en los últimos días parar tratar de atraer a los votantes y convencerles de que voten por ellos.

VOTO POR PODERES

Los franceses pueden votar en los colegios electorales y se ha ampliado el voto por poder para que más gente pueda votar sin tener que desplazarse: un elector puede dar un poder a otro elector que esté inscrito en las listas electorales del mismo municipio para que vote por él en los comicios. El voto por correo se suprimió en Francia en 1975 por los temores de fraude electoral.

Los colegios electorales se adaptan en tiempos de coronavirus para limitar al máximo los contactos entre los votantes y la circulación del virus: mascarilla obligatoria, gel desinfectante y distancia mínima de un metro entre dos votantes. En la primera vuelta, la mascarilla no era obligatoria para votar. En marzo había penuria de mascarillas en Francia y la prioridad era el personal médico.

Tres meses después de que se celebrara la primera vuelta, todo parece apuntar a un bofetada electoral para La República en Marcha (LREM), el partido del presidente Emmanuel Macron. Se trata de un partido nuevo que no cuenta con el implante territorial de los partidos tradicionales. Su partido no está en condiciones de ganar ninguna gran ciudad, lejos de las aspiraciones iniciales. Soñaban con ganar París, Lyon o, incluso, Marsella.

También habrá que ver si se confirma la esperada ola verde. Los ecologistas, que sólo gobernaban una ciudad importante (Grenoble) aspiran a repetir ahí y conseguir Lyon, Estrasburgo y Burdeos.

Los socialistas, por su parte, parece que tienen asegurada la victoria en París, la joya de la corona, pero podrían perder Lille. Los Republicanos ven peligrar Marsella, uno de sus feudos.

PARÍS

Tres mujeres se disputan la alcaldía de París: la socialista Anne Hidalgo (alcaldesa saliente), la conservadora Rachida Dati (ex ministra de Justicia del presidente Nicolas Sarkozy) y la centrista Agnès Buzyn (ex ministra de Sanidad del presidente Emmanuel Macron). Hidalgo, que se ha aliado con los ecologistas en la segunda vuelta, parte como favorita.

LE HAVRE

El primer ministro Édouard Philippe se presenta a la alcaldía de Le Havre (Normandía). Philippe, que ya fue alcalde de esta localidad entre 2008 y 2017, es favorito. Se enfrenta al comunista Jean-Paul Lecoq. Su rival le critica porque pasa demasiado tiempo en París.

Aunque Philippe gane, no tiene asegurado que vaya a continuar en el Gobierno. Macron quiere dar un giro social y ecológico a su mandato y podría prescindir de Philippe, cuya popularidad ha subido durante la crisis del coronavirus. Es más popular que el presidente a nivel nacional. Se espera que Macron hagan esos cambios después de las elecciones municipales. Su objetivo: reconquistar al electorado con vistas a las elecciones presidenciales de 2022.

PERPIPÁN

La extrema derecha aspira a ganar en Perpiñán, la ciudad de 120.000 habitantes situada cerca de la frontera con España. El candidato de Reagrupación Nacional (ex Frente Nacional), Louis Aliot, parte como favorito, aunque el resto de partidos ha formado un «frente republicano» contra él en la segunda vuelta. En caso de victoria de Aliot, ex pareja de Marine Le Pen, Perpiñan se convertiría en la mayor ciudad francesa gobernada por la extrema derecha.

LYON

Después de 18 años como alcalde de Lyon, Gérard Collomb, ex ministro de Interior de Macron, se prepara para dejar su puesto. El ecologista Grégory Doucet, a la cabeza en la primera vuelta, es el favorito. Collomb no se presenta a la reelección, pero su candidata no despierta entusiasmo entre los votantes.

MARSELLA

Para la ciudad mediterránea también será el fin de una era, después de 25 años con Jean-Claude Gaudin (Los Republicanos) como alcalde. La ecologista Michèle Rubirola y la conservadora Martine Vassal se disputan el puesto en unos comicios marcados por la apertura de una investigación por presunto fraude en Los Republicanos.

LILLE

Suspense en Lille. Díficil saber si la socialista Martine Aubry, en el cargo desde 2001, logrará un cuarto mandato o ganará la ecologista Stéphane Baly, que consiguió un buen resultado en la primara vuelta. Los Republicanos han pedido el voto por Aubry, ex ministra de Empleo en la segunda vuelta.