Geoffrey Berman: la destitución del fiscal de Manhattan podría afectar a “Tony” Hernández y Nicolás Maduro

Geoffrey Berman, fiscal general, fue destituido el sábado por el presidente Donald Trump

La sorpresiva destitución de Geoffrey Berman, el fiscal estadounidense para el Distrito Sur de Nueva York, podría tener repercusiones en sonados casos de narcotráfico en Latinoamérica, dos de los cuales implican a presidentes en ejercicio.

Durante su ejercicio, el fiscal Berman imputó a élites latinoamericanas de todo el espectro político que facilitaron y se beneficiaron del narcotráfico hacia Estados Unidos. Berman encabezó el proceso contra “Tony” Hernández, el hermano del presidente hondureño Juan Orlando Hernández, quien fue condenado por narcotráfico en octubre de 2019.

Desde entonces, sin embargo, se ha postergado cinco veces la lectura de la sentencia contra Tony Hernández, que ahora está prevista para septiembre, más de un año después de ser condenado, lo que plantea interrogantes sobre el impacto sobre esos procesos judiciales que tendrá la reestructuración en Nueva York.

Además, los fiscales del distrito sur de Nueva York en repetidas ocasiones han tratado de conspirador al presidente Hernández en la red de narcotráfico de su hermano, e incluso lo han señalado de prestar protección a un laboratorio de drogas que producía cientos de kilogramos de cocaína al mes a lo largo de tramo de la costa del país sobre el mar Caribe.

En el acta de imputación de Bonilla se menciona que el presidente Hernández, a quien se identifica solo como CC-4, ayudó al exjefe policial a escalar posiciones en la Policía Nacional de Honduras, cuando Hernández era el presidente del congreso, entre 2010 y 2013. A cambio, Bonilla “protegía” las actividades de narcotráfico y gozaba de “tanta confianza” del presidente Hernández y su hermano que le encargaban “tareas especiales, incluyendo homicidios”, señalaron los fiscales.

Sin embargo, las reservas sobre la imputación de jefes de estado no impidió que la oficina de Berman del Distrito Sur de Nueva York presentara un acta de imputación general en marzo de 2020 contra el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro ,y varios de sus principales aliados políticos. Berman acusó a Maduro y a otros funcionarios de dirigir una “alianza narcoterrorista con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) durante los últimos 20 años”.

Antes de eso, en marzo de 2019, Berman también lideró el intento de procesar a Tarek El Aissami, uno de los operadores políticos más poderosos de Venezuela, por violar las sanciones estadounidenses impuestas como resultado de sus presuntos nexos con el narcotráfico internacional. 

En abril de 2018, los cargos por narcotráfico presentados por el Distrito Sur contra el ex comandante de las FARC, Seuxis Pausías Hernández, alias “Jesús Santrich”, llevaron a este y otros jefes insurgentes claves a abandonar el proceso de paz en Colombia. Finalmente, en agosto de 2019, enfiló su artillería nuevamente hacia el ex comandante Luciano Marín Arango, alias “Iván Márquez”. Este año, Márquez fue acusado formalmente de narcotráfico, junto con Maduro. 

El presidente  Donald Trump, por su parte, llevaba meses pidiendo el cese de Berman por investigar tanto a su antiguo abogado Michael Cohen -quien finalmente se declaró culpable de ocho cargos, entre ellos el de violar las leyes de financiación de la campaña electoral-, como al que tiene ahora, el ex alcalde de Nueva York Rudolph ‘Rudy’ Giuliani. Berman también estaba investigando al entramado empresarial del mandatario y su campaña presidencial.

La Fiscalía el Distrito Sur de Nueva York es quizás la más prestigiosa del país y tiene una tradición de independencia respecto a los gobiernos de uno y otro color.

El despido de Berman llega días después de las revelaciones que el ex asesor de seguridad nacional John Bolton ha hecho en su libro sobre Trump, entre ellas su voluntad de intervenir en varias investigaciones a nivel federal.