La imputativa a Pillín Bracamonte pasó a un cuarto intermedio hasta mañana

Lo confirmó esta noche el fiscal Miguel Moreno. Tomaron esa determinación en función de la hora, puesto que la audiencia arrancó pasadas las 18.

La audiencia imputativa que están llevando adelante al líder de la barra brava de Central, Andrés «Pillín» Bacamonte, en el marco de la causa que lo investiga como principal sospechoso por lavado de dinero, pasó a un cuarto intermedio hasta mañana.

Así lo explicó esta noche, el fiscal Miguel Moreno, quien argumentó que la determinación está relacionada en función del horario, habida cuenta de que la audiencia que estaba prevista que arrancara a las 14 comenzó pasadas las 18.

En este marco, hay que decir que la audiencia ya había sufrido un cuarto intermedio a raíz de los problemas que tuvieron con la conexión a internet.

Es que ni bien arrancó la audiencia, pasadas las 14.40, un desperfecto en la señal de internet entre la sala 10 de audiencias y la Alcaidía Regional ubicada en 27 de Circunvalación, donde se encontraba el líder del paravalanchas canalla, obligó a la interrupción prematura de la imputativa, que se reanudó a las 15.

La jueza Valeria Pedrana se presentó y Pillín comenzó a exponer que tenía el secundario completo y que su actividad era la de empresario cuando la conexión se cortó por completo otra vez.

«Hace de las dos de la tarde que estamos intentando celebrar la audiencia, esperamos que este inconveniente se resuelva cuanto antes porque este tipo de demoras no contribuyen al proceso judicial; no queremos que se postergue para mañana», señaló Varela en declaraciones radiales.

Desde Fiscalía indicaron que Pillín Bracamonte iba a ser trasladado al Centro de Justicia Penal desde la Alcaidía Regional, donde se encontraba presenciando la viodeoconferencia, debido al desperfecto técnico que provocó el cuarto intermedio.

Pero como hubo que esperar que el traslado lo efectuara personal del Servicio Penitenciario, que estaba en la cárcel de Pyñero, el acusado llegó recién al Centro de Justicia Penal cerca de las 18.

Pillín, de 49 años, lidera desde hace dos décadas la barra brava de Central con un perfil bajo que tiene correlato en el armado de negocios millonarios vinculados con el club de Arroyito, al igual que algunos de sus socios, entre quienes están el intendente del Gigante y un representante de futbolistas.

Las empresas puestas bajo la lupa, constituidas en los últimos años y dedicadas a rubros varios, son Vanefra SRL, Ruffino SAS, Ser-Eco SRL y Kabrasi SRL. También se requisó la sede administrativa de Rosario Central ubicada en Mitre al 800, donde se buscó documentación vinculada con la red investigada y en principio se hallaron facturas de algunas de esas firmas que prestarían servicios al club.

Las actividades empresariales de Bracamonte quedaron bajo investigación en una derivación que tuvo la pesquisa del crimen del policía Cristian Ibarra, ocurrido el 22 de julio de 2019.

Ariel Maximiliano “Chanchón” Cantero, uno de los hijos del fundador de la banda de Los Monos, fue condenado por el asesinato de Ibarra en un juicio abreviado en el que le impusieron 14 años de prisión.

El crimen de Ibarra se dio con el telón de fondo de una disputa por narcomenudeo, y Pillín Bracamonte por un llamado telefónico que recibió de parte de uno de los implicados. De ese hecho se desprendió una investigación que colocó al barra brava como lavador de activos.

Ese legajo había originado, el último 8 de abril, un allanamiento a la casa del country Los Alamos de Ybarlucea donde fue arrestado el lunes. En esa oportunidad se secuestraron dos millones y medio de pesos, cuyo origen no pudo ser explicado en ese momento por el empresario investigado.