Ponzio y una visita ganadera

Existen algunas zonas de la Argentina, como el campo, en donde el coronavirus no ha impactado tanto. Entonces, es posible recorrer siempre teniendo presentes los cuidados preventivos para evitar la propagación del virus. Leonardo Ponzio​ ha aprovechado su presencia en Santa Fe para visitar el viernes el establecimiento ganadero La Pluma, ubicado en Maggiolo, a aproximadamente 200 kilómetros de Las Rosas, la tierra natal del capitán de River.

“Muy buena visita y un orgullo conocer a un grande que tiene tanta sencillez. Gracias también a Matías, Mauro y Martín Crotto por la mañana ganadera que pasamos. Un gran día para todo el equipo de La Pluma”, posteó la firma en su cuenta oficial de Facebook, acompañando la publicación de una serie de imágenes de Ponzio observando distintas cabezas de ganado, además de posar con parte del personal del establecimiento con distintas escenografías. Una de ellas tuvo trapos y hasta boinas tejidas con los colores de River de fondo.

Ponzio hizo, de esta manera, su segunda aparición pública en una semana: el domingo 14 de junio se encontró en su campo con Facundo Ardusso, el piloto de automovilismo que es amigo tanto del volante central de 37 años como así también de Ignacio Scocco, ahora ex River próximo a arreglar su arribo a Newell’s. En aquel encuentro hubo mateada con bombilla individual, charlas de autos y de fútbol y muchísima buena onda.

Actualmente Ponzio se encuentra haciendo base en Las Rosas, adonde viajó antes de que comenzara la cuarentena. Allí se entrena en su gimnasio personal y a diario, siguiendo las pautas que le bajan desde el cuerpo técnico de River (los preparadores físicos Pablo Dolce, Marcelo Tulbovitz, Diego Gamalero y César Zinelli monitorean de manera remota los ejercicios). También cuenta con una cancha de fútbol que le resulta ideal para trabajar ejercicios con pelota.

Aunque, por supuesto, no es lo mismo que hacerlo en el River Camp, acompañado de los futbolistas que integran el plantel de Marcelo Gallardo. Está, como manifestó el propio Ardusso, con “ganas de volver” y “muy bien”. Mientras recorre el campo, sueña con saltar a otro: al de juego.