Acusado de clonar tarjetas de débito en varios cajeros fue acusado y quedó preso

Sabado 05 de setiembre 2020

A un hombre le achacaron robar $ 375.400 tras duplicar plásticos mediante la modalidad conocida como Skimming

El fiscal de la Unidad de Cibercrimen Matías Ocariz acusó ayer a Marcelo Arturo A.D.C. los delitos de defraudación calificada por el uso de tarjeta de débito falsificada en concurso ideal con falsificación de moneda en calidad de coautor y consumados a través de la maniobra conocida como Skimming, la que llevó adelante realizando extracciones de dinero o transferencias utilizando cajeros automáticos de distintos lugares del país pero utilizando los datos obtenidos en Rosario lo que le permitió sumar en su haber la suma de 375.400 pesos. Tras escuchar la imputación, el juez Hernán Postma le dictó la prisión preventiva por el plazo de ley, es decir un plazo de dos años.

Los hechos atribuidos al estafador fueron detallados por el fiscal en la audiencia realizada en el Centro de Justicia Penal. El primero ocurrió el 7 de septiembre del año pasado cuando, entre las 17.24 y las 20.10 junto a un cómplice no identificado obtuvo los datos de numerosas tarjetas de débito en el cajero automático del Banco de Entre Ríos sito en avenida San Martín al 4400 creando duplicados de esas tarjetas realizando e intentando realizar operaciones fraudulentas. Nueve días más tarde, el 16 de septiembre entre las 16.11 y las 19.48, repitieron idéntica maniobra en la sucursal que ese banco tiene en Corrientes al 300.

Asimismo, el 28 de septiembre entre las 12.34 y las 15.13 volvió a realizar el mismo ardid nuevamente en el banco de San Martín al 4400 y el 9 de octubre, entre las 17.40 y las 19.50 lo hizo en el cajero automático del Banco Municipal ubicado en avenida San Martín 5368.

De acuerdo a lo manifestado por el fiscal, la modalidad de estafa consiste en “obtener subrepticiamente, contra la voluntad de su titular y sin que éste lo sospeche, los datos de las bandas magnéticas de las tarjetas de débito y de los códigos de seguridad (PIN) con la intención de extraer dinero en efectivo, sea que se encuentre el mismo depositado en la cuenta o que se obtenga mediante un pedido fraudulento de préstamo, para luego transferir esa plata de las cuentas de los titulares en beneficio propio”.

   Toda la maniobra, dijo el representante de la acusación, “se inicia en los cajeros automáticos cuando alguien coloca por un breve lapso un lector de tarjetas magnéticas y así adquiere la información que transmite a la memoria del dispositivo, donde quedan almacenados los datos”. Además, el timador previamente tuvo que haber colocado algún tipo de cámara de video que grabe el PIN del usuario, para de esa manera clonar o duplicar tarjetas sin que su titular se entere y luego utilizarlas en otros cajeros para obtener o transferir el dinero.

   No es la primera vez que en Rosario se da un caso así. En diciembre del año pasado los ciudadanos brasileños Raimundo S.S.J. y Alvez de A.J. fueron imputados y quedaron en prisión preventiva sin plazos sospechados de cometer 370 hechos de defraudación y estafas con clonación de tarjetas de débito falsificadas (skimming) y por ser parte integrante de una asociación ilícita.

   Un mes antes habían sido apresados en la ciudad de Córdoba en flagrancia mientras instalaban un dispositivo en un cajero automático y la Justicia de esa provincia supo que en Rosario eran buscados por ese mismo delito. Ambos hombres fueron acusados por el fiscal de la Unidad de Cibercrimen Matías Ocariz quien les achacó una gran cantidad de delitos detectados a partir del trabajo de rastreo de datos, informes y pericias colectados en legajos originados en denuncias de unos 170 rosarinos que se encontraron con sus cuentas saqueadas.

en denuncias de unos 170 rosarinos que se encontraron con sus cuentas saqueadas.