«No me asusté cuando me dio positivo»

Martes 08 de setiembre 2020

El arquero de Newell’s, de 22 años, le contó a Ovación cómo vivió la noticia de su contagio de Covid-19: «Siempre estuve tranquilo y nunca tuve miedo. Me preocupé más por mi familia y traté de calmarla», afirmó.

El 27 de agosto pasado, a través de su cuenta de Twitter, Newell’s publicó que «el arquero juvenil Williams Barlasina dio positivo en un test para Covid-19 tras reportar algunos síntomas leves. Se aislaron preventivamente a dos integrantes del cuerpo médico con los que tuvo contacto, ya que estaba trabajando diferenciado por una sobrecarga”. En ese momento esta situación generó preocupación en el mundo leproso. Pero, por suerte, 12 días después ese episodio quedó en anécdota, ya que el guardameta leproso en esta semana se reincorporaría a los entrenamientos.

¿Cómo venís con la recuperación?

Muy bien. Estoy en los últimos días de aislamiento y en esta semana me debería integrar al grupo. Hace un par de semanas levanté un poco de fiebre, me comuniqué con el médico, hicieron el test y dio positivo. Pero por suerte no tuve ningún problema. Un poco de fiebre y cansancio corporal al día siguiente.

¿Te asustaste por todo lo que está pasando?

No. Siempre me lo tomé con mucha calma. Para mí fue una gripe más, con otros recaudos más que nada para cuidar a los demás. Sabía que no iba a pasar a mayores. Estaba muy tranquilo. La que estaba preocupada al principio fue mi familia porque ellos están lejos. Además por la incertidumbre de este virus que no es muy conocido. Pero traté de calmarlos y de decirles que yo estaba bien porque era la verdad.

¿Y al tomar estado público, cómo tomaron esta situación tus vecinos?

Yo vivo en un departamento en el centro de Rosario y por suerte los vecinos lo tomaron bien y con calma. Nosotros cumplimos con los protocolos y avisamos rápido a la administración para que tomen los recaudos necesarios. E incluso nos ayudaron y nos preguntaban siempre cómo estábamos. Vivo con mi hermana y su novio, así que nos aislamos los tres y nos hacemos compañía.

Como si fuese un entrenamiento de arquero, de esos exigentes que hace con el Negro Sebastián Lucero, el guardavalla de la reserva leprosa, que tiene 22 años y una respetable altura de 1,95 metro, se atajó todo y no le esquivó a ninguna pregunta. Luego de charlar sobre su recuperación contó su historia de vida.

“Soy de Providencia, provincia de Santa Fe. Un pueblo de menos de 1.000 habitantes que está a 265 km de Rosario. Comencé a jugar en la escuela de futbol de la comuna de mi pueblo cuando tenía 5 años. Mi primer técnico fue el Rana Mario Sainz. Terminé el fútbol infantil y me fui a Unión de Santo Domingo. De allí a Buenos Aires a Cefar (una escuela de fútbol de Barcelona que ya cerró) y después me vine al club Domingo Faustino Sarmiento, de esa localidad. En 2013 llegué a Newell’s”.

¿Fuiste siempre arquero?

No. Al principio, en el fútbol infantil, jugaba en cualquier posición. Pero como lo hacía con chicos más grandes y no me pasaban la pelota, una vez cuando tenía 7 años me enojé, decidí ir al arco y ahí me quedé. Así que gracias a ese enojo soy arquero.

El guardameta leproso de chiquito persiguió su sueño y a los 12 años se separó de su padre Marcelo Barlasina, quien tiene un taller metalúrgico en el pueblo y fue quien sugirió ponerle ese nombre porque así se llamaba un amigo y había pocos Williams, y de su madre Adriana Sottini, que es empleada administrativa de la comuna de Providencia. Tiene dos hermanos: Alexia y Arturo. “En 2011 tenía 12 años y decidí irme a Buenos Aires al Cefar. Fue una decisión importante ya que estaba muy lejos de mi familia. Vivíamos en la pensión que estaba en el mismo predio que estaba en La Candela”.

¿Cómo se produce tu arribo a Newell’s?

Estaba jugando un torneo para la selección de la Liga Esperancina en un torneo de tres días que se hizo en Esperanza. Allí me vio Hernán Llano, quien me invitó a hacer una prueba en Newell’s y por suerte pude quedar. Estuve en la pensión desde el primer día y fue una etapa muy linda. Compartí pieza con Facundo Pardo, Mauro Ponce de León, Agustín Proboste, Leonel López, Tomás Garat y Nicolás Spirolazzi, entre otros. Además terminé la secundaria en la escuela de Newell’s y había empezado kinesiología pero esto de la pandemia paró todo.

EL PRIMER PARTIDO OFICIAL

El primer partido oficial de Barlasina en Newell’s fue en 8ª división, el 02/03/2013 en Rosarina, en un clásico ante Central B en zona sur que terminó 1 a 1. El gol leproso lo hizo Ignacio Huguenet. “Fue toda una aventura. Todo era incertidumbre. Me enfrentaba a un nuevo mundo. Era todo raro, nuevo, pero a la vez muy lindo para mí porque era el lugar en el que quería estar. Vinieron mis padres a ver ese partido que se jugó en Fábrica de Armas y fue muy emocionante. Vengo de un pueblo muy chico y todo cuesta mucho. Pero con dedicación se puede salir adelante. No hay que tenerle miedo”.

El juvenil arquero atajó 116 partidos en inferiores de AFA: 29 en 8ª con Fabián Garfagnoli, 23 en 7ª con Diego Crosa, 22 en 6ª con Carlos Polenta, 14 en 5ª (13 con Lorenzo Sáez y uno con Augusto Ocampo) y 28 en 4ª división (13 con Garfagnoli, 11 con Iván Quadrini y 4 con Rubén Rodríguez). En Rosarina lo tuvo a Luciano Calcagno y al Conejo Roberto Viglione. “Es sacrificado el camino. A veces viajaba el sábado para jugar en AFA en Buenos Aires y el domingo había que levantarse temprano para ir a Rosarina. Y a veces no jugabas y eras suplente en los dos partidos. Era cuestión de cumplir y todo se aprende porque se suma experiencia”.

A la hora de hablar de las inferiores, recordó dos partidos. Uno bueno y uno malo, demostrando autocrítica y agradecimiento a los que lo bancaron. “Si me tengo que quedar con algún partido en inferiores es en Córdoba contra Belgrano en 4ª, en 2017, que ganamos 1-0 con gol de Emanuel Mercado. Ese día me salieron todas. Y recuerdo otro, en mi primer año en 8ª, que le ganamos a Gimnasia 4 a 3 en Bella Vista, pero no tuve un buen partido. A pesar de eso, Garfagnoli siguió confiando en mí y eso me hizo sentir respaldado. Es importante para un chico de 15 años”.

Además se mostró muy agradecido con otros arqueros de Newell’s. “Guardo gratos recuerdos del Patón Nahuel Guzmán, Lucho Pocrnjic y Nelson Ibáñez, quienes me regalaron guantes para entrenar y jugar. Y no me quiero olvidar del Negro Lucero, que nos entrena y que cada ejercicio tiene su propósito y todo nos sirve”. En reserva debutó el 10/08/2018 ante Vélez (V) 3-2 con Héctor Bidoglio como DT. En esta división lleva jugados 25 partidos (6 con Bidoglio, 14 con Aldo Duscher y 5 con Federico Hernández). “Por suerte ya pude jugar en el Coloso y me sentí muy tranquilo. Fue una experiencia inolvidable”.

Si un hincha de Newell’s pregunta tus referencias como arquero, ¿qué le decís?

Que soy un arquero con un buen juego aéreo, con un buen mano a mano, que todavía me falta mejorar un poco en la toma de decisiones y que eso se trabaja día a día. Esa es una buena definición.