Recoleta: una pelea por un juego de cartas en un restaurante chino terminó en un asesinato

Martes 01 de setiembre 2020

La Policía de la Ciudad encontró a un hombre muerto de varios impactos de bala en un local de la esquina de Paraguay y Anchorena

Un hombre de 34 años fue asesinado de tres balazos este lunes tras una pelea por un juego de cartas en un restaurante chino del barrio porteño de Recoleta.

El violento episodio ocurrió ayer por la noche en el local gastronómico “Aroma China”, ubicado en la calle Paraguay al 2700, donde efectivos de la Comisaría Vecinal 2B de la Policía de la Ciudad llegaron cerca de las 20.30 horas por el llamado de un testigo que aseguró haber visto a tres personas salir corriendo a toda velocidad del comercio e ingresar en el edificio lindero.

Cuando el patrullero llegó al lugar los tres hombres salieron del edificio y fueron detenidos. Al ingresar al local los efectivos encontraron en la cocina el cuerpo de un hombre de 34 años nacido en China, ex empleado de un supermercado y domicilio en el barrio de Villa Ortúzar, con tres heridas de arma de fuego en el cuerpo.

En el subsuelo del lugar se encontró una mesa de juegos con varios impactos de bala también y vainas servidas, según fuentes del caso le confirmaron a Infobae.

La jueza Mónica Berdón de Crudo, a cargo del Juzgado Criminal y Correccional Nº 47 de Capital Federal, que interviene en la causa por el homicidio, dispuso la detención de los tres hombres de nacionalidad china aprehendidos en el lugar, todos ellos sin documentos argentinos, que se encuentran incomunicados y a quienes se les realizará una prueba de dermotests para rastrear de restos de pólvora en sus manos. También ordenó una serie de pericias en la escena del crimen. Por lo pronto, se desconoce si se trata de un ataque mafioso o un ajuste de cuentas: la pelea es la principal hipótesis.

No es la primera vez que se encuentra una mesa de juego en un restaurant asiáticoEl local “Alegría”, sobre la calle San Juan en Boedo, tenía la propia cuando fue allanado en mayo de 2017 al ser sospechado por la jueza María Gabriela Lanz y la Policía Federal de ser un punto de enlace y contratación de sicarios para una de las principales mafias que operan en Capital y el conurbano. Se encontró, además, gran cantidad de ketamina.