Una nena de 2 años, con una enfermedad respiratoria crónica, es criada en el Hospital Provincial

Lunes 07 de setiembre 2020

Desde 2019 intentan revincular a la nena con su familia: madre, abuelos, abuelos y tíos pero nadie está en condiciones económicas y sociales de darle cuidados intensivos

Una nena de dos años vive desde que nació en el Hospital Provincial. Tiene una traqueotomía y es oxígeno dependiente. Es criada por médicos y enfermeros porque nadie de su familia -ni su mamá, con otros dos hijos a cargo, ni sus abuelos ni tíos- están en condiciones económicas y sociales para darle los cuidados intensivos que necesita.

La chiquita padece una enfermedad pulmonar obstructiva crónica (Epoc), no sabe hablar, sólo se comunica con señas, pero ya comenzó a dar sus primeros pasos, en la sala pediátrica del hospital.

Desde la Defensoría de Niñas, Niños y Adolescentes de la provincia de Santa Fe sostienen que se trata de «un caso social complejo».

Palabras más, palabras menos, esto significa que analizar un caso que aúna un grave estado de salud atravesado por vulnerabilidad social y económica extrema, desde el juicio y la condena social (que recurrentemente cae sobre la figura de la madre) o echando mano a la figura del «abandono de persona» a nivel sanitario, no es serio. Y además, no se ajusta a este caso donde Provincia y municipio están trabajando juntos, según afirman funcionarios de ambos estamentos.

De hecho hay tres cuidadoras que asisten a la criatura las 24 horas durante su internación y se está tratando de conseguir a la niña y a su familia una vivienda social. ¿Es suficiente? ¿Es la realidad que merece vivir la infancia y esta nena en particular? Seguro que no. Pero la subsecretaria de Niños, Niñas, Adolescentes y Familia de la Provincia de Santa Fe, Alejandra Fedele, lo dice con sus palabras.

Su mamá es muy joven y tiene problemas habitacionales. A pesar que ella en ningún momento manifestó que quería darla en adopción, estamos trabajando desde 2019 sin éxito en la revinculación. Incluso, intentamos contactar a abuelos, abuelas, tíos y tías pero nadie está en condiciones de darle los cuidados intensivos que necesita. Nuestra misión es defender esa revinculación o evaluar la posibilidad de que alguien de su entorno cercano asuma esa responsabilidad. Tenemos que agotar todas las instancias de acuerdo a lo que indican las leyes de niñez nacional y provinciales y eso lleva su tiempo”.

Opciones en debate

Otra opciones para la criatura sería derivarla a un instituto de alojamiento transitorio para niñas carentes de cuidados parentales o inscribirla en el Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos (Ruaga).

“Firmar una medida excepcional sería lo más fácil, pero no lo mejor para la nena. La mamá nos manifestó que quiere a su hija pero que su situación económica le impide ocuparse de ella. No tiene ni plata para tomarse un colectivo e ir a verla al hospital. Es mentira que hace más de un año y medio que no la visita, pero es cierto que el contacto es casi nulo. La mujer sabe que está mejor cuidada en el hospital. Además no tiene casa y tiene otros dos hijos que atender”, aseguró Fedele.

Para la funcionaria, la menor tampoco está en condiciones de ser enviada a un hogar de tránsito porque requiere de cuidados paliativos y de personal idóneo que esté las 24 horas monitoreándola.

“Cuando desde el municipio le propusieron al Hospital Provincial que sea trasladada al Vilela se negaron argumentando que la nena se iba a deprimir y que los iba a extrañar porque considera a los médicos, médicas, enfermeros y enfermeras como parte de su familia, y al hospital como su casa».

Fedele dejó en claro que la nena «así como está no puede ir a ningún lado y menos en este contexto de pandemia de coronavirus». Y agregó que la idea es que una vez que la mamá tenga su hogar, la chiquita se mude y siga siendo atendida por los tres cuidadores que tiene actualmente.

«No considero que darla en adopción sea lo adecuado cuando hay una familia que aguarda por ella”, concluyó la funcionaria provincial. Y de este modo contestó a la inquietud de la ONG Acunar Familias, que por boca de su presidente, Ariel Vijarra, expresó que la nena «necesita de una familia solidaria que pueda acompañarla».