Pobreza y delitos en Rosario: «La desigualdad es lo que potencia la violencia»

Jueves 01 de octubre 2020

El secretario de Seguridad Pública Germán Montenegro analizó el impacto de la crisis económica en la violencia y los índices delictivos de la ciudad. «El narcotráfico es también una fuente de salida laboral para otras personas que no tienen posibilidades laborales», expresó

El secretario de Seguridad Pública de Santa Fe Germán Montenegro se refirió este jueves a los índices de pobreza del Gran Rosario –41,8%– que informó el Indec, e indicó que la crisis económica y la desigualdad «potencian la violencia». En ese marco, analizó que gente desempleada busca una «salida laboral» en el delito, como en la venta de estupefacientes. «El narcotráfico es esencialmente un emprendimiento empresarial. Es un problemón de fondo», aseveró.

«La desigualdad es lo que potencia la violencia. Seguimos este mecanismo. Frente a esa situación no se puede responder (desde el Estado) solo con la Policía. La pobreza e indigencia generan desigualdad. Fijate que en esta ciudad que tiene una escala importante, los núcleos desiguales no están alejados (de zonas poblacionales con mejores ingresos); hay una cercanía entre los dos mundos», dijo en una entrevista brindada al programa Radiópolis (Radio 2).

Para Montenegro, «el mundo criminal, el narcotráfico y otro tipo de actividades ilícitas, es también una fuente de salida laboral para otras personas que no tienen posibilidades laborales. Eso hay que pensarlo también».

«El narcotráfico es esencialmente un emprendimiento empresarial. Hay que entenderlo así: tenés un mercado y lo abastecés de bienes ilícitos. Y necesitás mano de obra, que la sacás de gente que no tiene otra forma de incluirse en la ciudad. Es un problemón de fondo. Si no se lo trabaja seriamente se va a agudizar y va a ser más problemático«, señaló.

Consultado sobre los salarios de los policías en línea con bajos ingresos, Montenegro indicó que el problema «no solo es el sueldo. Tenés una expectativa de carrera que no llama a nadie. El porcentaje es de aproximadamente el 80 por ciento de policías que se van después de los once años de servicio. Esto no es de hoy ni de la gestión anterior, es un problema estructural. En parte es salarial y en parte porque no tenés expectativa de desarrollo profesional«.

«Esto tiene que ser complementado con aggiornamiento de la Policía. El modelo policial actual ya no tiene nafta. Hay que ir a un nuevo modelo de Policía. Estos problemas complejos no los podés atender con una policía anticuada y pobre», finalizó.