Argentina participó de un foro en Xinjiang, la provincia china donde se denunciaron graves violaciones a los derechos humanos

Sabado 20 noviembre 2021

Nuestro país refuerza su vínculo con el gigante asiático mientras intenta avanzar en un acuerdo con el FMI por su deuda externa. Estados Unidos, Canadá y México lanzaron una ofensiva comercial para detener la expansión de China

El embajador argentino en Beijing, Sabino Vaca Narvaja, fue uno de los expositores a principios de esta semana en la ceremonia con la que se inauguró el “Foro de Desarrollo China Xinjiang”, al noroeste del país asiático, la provincia más extensa que oficialmente se denomina Región Autónoma Uigur, habitada mayoritariamente por esta etnia musulmana a la que el gobierno comunista de Xi Jinping persigue e intenta desplazar.

Vaca Narvaja, quien desde diciembre de 2020 es uno de los embajadores políticos de Alberto Fernándezresaltó en su discurso el rol de esa región dentro de la “Iniciativa Una Franja y Una Ruta” (BRI, por su sigla en inglés Belt and Road Initiative) por “la función estratégica que cumple y su potencial económico en sectores como el energético, la agricultura y la minería”.

La iniciativa del gigante asiático también se conoce como la “Nueva Ruta de la Seda”, un proyecto que elaboró China para establecer dos rutas combinadas, una que tenga infraestructuras terrestres y otra marítima, con la intención de mejorar la comunicación del gigante asiático con los demás países y que le permite tener mayor influencia tanto en la economía como en la política en el mundo.El embajador argentino, Sabino Vaca Narvaja, el día que presentó sus cartas credenciales como embajador ante el presidente chino, Xi Jimping.El embajador argentino, Sabino Vaca Narvaja, el día que presentó sus cartas credenciales como embajador ante el presidente chino, Xi Jimping.

En su discurso Vaca Narvaja también se ocupó de destacar la importancia de este mecanismo “no solo para el flujo de bienes sino también para una mayor integración e intercambio cultural”, y habló de “las oportunidades que la Iniciativa Una Franja y Una Ruta ofrece en términos de infraestructura, inversiones, economía y cooperación”.

Estos elogios del gobierno argentino se dan sobre una región en la que existe un importante conflicto con la etnia uigur. Los uigures conforman una de las 55 minorías nacionales chinas, que son el 9% de los 1.350 millones de habitantes de ese país.

El 11 de octubre Amnistía Internacional hizo una presentación a los Estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con más de 323.000 firmas de personas de 184 países para que se investiguen las violaciones a los derechos humanos contra la población uigur en Xinjiang. “El gobierno chino debe poner en libertad inmediata a todas las personas detenidas arbitrariamente en los campos y en prisiones, desmantelar el sistema de campos de internamiento y acabar con los ataques sistemáticos contra grupos étnicos musulmanes en Xinjiang”, expresó el comunicado.

Un 45% de los 20 millones de habitantes de esa provincia china son uigures. El gobierno chino está tratando en los últimos años de repoblar la zona con otra minoría musulmana, los hanes. A ellos, los más numerosos en la capital Urumqi, se les dieron mejores trabajos y puestos en la administración pública, lo que provocó todavía mayor malestar entre los uigures, según un artículo reciente que publicó el diario El País de España.El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, y el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, este 18 de noviembre de 2021. EFE/Chris Kleponis/Pool
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, y el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, este 18 de noviembre de 2021. EFE/Chris Kleponis/Pool

La ONU, con la adhesión de 42 naciones, condenó el 22 de octubre las “violaciones sistemáticos de los Derechos Humanos” cometidas por las autoridades del régimen de China contra los musulmanes uigures y otras minorías en la provincia china de Xinjiang.

“Hay violaciones generalizadas y sistemáticas de los Derechos Humanos, tortura, esterilización forzada, violencia sexual y separación”, señalaron en la declaración, leída por el embajador francés en la ONU, Nicolas De Riviere. Asimismo, indicaron que Beijing debe permitir a los observadores de las Naciones Unidas el acceso “sin trabas” a las zonas afectadas. Según expertos de los organismos de derechos humanos en Xinjiang existen “campos de reeducación” donde se obliga a los uigures a trabajos forzados.

América del Norte, a fondo contra China

A comienzos de esta semana, el lunes 15, el presidente de Estados Unidos, el demócrata Joseph Biden y su par chino Xi Jimping conversaron a través de una videoconferencia de más de tres horas de duración sobre la relación bilateral entre las dos potencias.Uno de los temas más conflictivos que abordaron en este tercer encuentro desde que Biden llegó a la Casa Blanca fue la situación de la isla de Taiwán, por el cambio estadounidense en su postura histórica cuando el mes pasado ofreció ayuda militar si China atacaba ese territorio.

El líder norteamericano también puso sobre la mesa los derechos humanos en varios momentos de la reunión y, según la funcionaria, “fue bastante claro y bastante sincero con la variedad de preocupaciones” al respecto. En un comunicado posterior, la Casa Blanca detalló que Biden habló de Hong Kong, el Tibet y Xinjiang.FILE PHOTO: U.S. President Joe Biden speaks virtually with Chinese leader Xi Jinping from the White House in Washington, U.S. November 15, 2021.  REUTERS/Jonathan Ernst/File PhotoFILE PHOTO: U.S. President Joe Biden speaks virtually with Chinese leader Xi Jinping from the White House in Washington, U.S. November 15, 2021. REUTERS/Jonathan Ernst/File Photo

Biden afirmó que se necesitan medidas de “contención” y que “la competencia entre los dos países no debe transformarse en un conflicto”. Xi estimó, por su parte, que los dos países deben “mejorar su comunicación y cooperación”. Pero la tensión entre ambas potencias es indisimulable, sobre todo en lo referido al comercio.

Este jueves, en Washington, se realizó la reunión trilateral entre Estados Unidos, Canadá y México, que no se hacía desde hace 5 años y a la que se la conoce como Three Amigos. En la agenda como gran eje estuvieron los desafíos de la región por el auge comercial de China y el dominio que está imponiendo en la mayoría de los mercados del mundo.

En el cónclave, la IX Cumbre de Líderes de América del Norte que reunió a Joseph Biden, al primer ministro canadiense Justin Trudeau y al mandatario mexicano Andrés Manuel López Obrador, quedó claro que los tres países están dispuestos a unirse para resistir ante la expansión económica de Beijing. López Obrador opinó que el T-MEC, el nuevo tratado comercial que entró en vigencia en julio de 2020, es “el mejor instrumento para hacer frente a la competencia derivada del crecimiento de otras regiones del mundo, en particular la expansión productiva y comercial de China”.

El presidente de México llamó en esa Cumbre a “definir una estrategia económica regional” y le pidió a Estados Unidos que flexibilice su política migratoria con el objetivo de mejorar la productividad en la región. Biden convocó a comprometerse “para que la democracia realmente ayude a nuestros pueblos porque en los últimos 20 años la democracia se ha visto reducida”.

Es dentro de este contexto donde Argentina queda atrapada en un laberinto del que le será difícil escapar. Porque pretende cerrar un acuerdo para la renegociación de la deuda externa contraída ante el FMI (Fondo Monetario Internacional) pero a la vez muestra una posición de acercamiento con China, como este foro del que participó el embajador Vaca Narvaja. Si bien el ministro de Economía argentino, Martín Guzmán, manifestó que el acuerdo con el FMI iba a producirse antes de que se termine el año en curso, las señales ambiguas y oscilantes que entrega Argentina en su manejo de las relaciones exteriores hacen aparecer un signo de interrogación de cara al futuro.