Supermercados: el Grupo De Narváez lanza una segunda cadena

Jueves 18 noviembre 2021

Funcionará como una darkstore o tienda fantasma, con venta exclusivamente online

Acasi a un año de la compra de Walmart, el grupo GDN sumó su segunda inversión en el negocio supermercadista. La empresa que preside Francisco de Narváez -el exdueño de Tía- acaba de lanzar 321+, una nueva cadena de venta online.

El debut de la nueva marca se concretó hace unos días a través de una prueba piloto, con una primera darkstore o tienda fantasma, que funciona exclusivamente como centro de distribución. El primer local de 321+ -que demandó una inversión de $25 millones- está ubicado en Almagro y abastecerá a un radio de entrega de cuatro kilómetros, cubriendo una zona que abarca los barrios de Caballito, Almagro, Villa Crespo, Palermo y Recoleta.

“El e-commerce tiene un gran potencial debido a la altísima penetración de los celulares en la Argentina y de entrada está más centrado en el segmento de la población que ya está bancarizada, así que el gran desafío para todos es cubrir la experiencia en el resto de la gente sumando nuevas propuestas de pago”, explicó a LA NACION Matías Grondona, gerente general de GDN Argentina, la empresa de Francisco de Narváez que controla las operaciones de la ex Walmart, Changomas y Punto Mayorista.

El nuevo servicio de 321+ operará a través de la web y ofrecerá un surtido de 2000 productos disponibles, con un foco puesto en alimentos, bebidas, tocador y limpieza, una oferta muy fuerte en frescos y algunos productos non-food muy puntuales, como auriculares, bolsas. Los clientes podrán optar por pedir un servicio de entrega a domicilio -para lo cual el servicio cuenta con un plantel de más de 30 riders– o retirar el pedido por el centro de distribución de 321+ sobre la calle Acuña de Figueroa al 400.

La venta online de alimentos tuvo un fuerte crecimiento durante la pandemia
La venta online de alimentos tuvo un fuerte crecimiento durante la pandemia

Los planes de GDN incluyen la apertura de nuevas darkstore en otros barrios porteños con el objetivo de cubrir toda la ciudad de Buenos Aires. Y para una segunda etapa, está contemplada la extensión del servicio a todo el conurbano bonaerense y las ciudades de Córdoba y Mendoza.

Sector activo

GDN -las siglas de Grupo De Narváez- no es la única empresa del rubro que está apostando fuerte a la venta online. Carrefour acaba de lanzar una app para las compras a través del celular que ofrece la entrega en menos de 60 minutos. El servicio se bautizó con el nombre de Bringo y la idea de la cadena es, en una segunda etapa, sumar productos y servicios de terceros como farmacias, comida rápida o indumentaria.

Por su parte, el grupo Cencosud -dueño de Jumbo y Disco- concretó hace unos meses el lanzamiento de Spid 35, una nueva cadena íntegramente digital, apuntando a un target joven. “Es un formato que no existe en la región, orientado al público de entre 18 y 30 años, con un surtido de 1600 productos y un servicio de entrega en menos de 35 minutos”, explican en la cadena.

El lanzamiento de Spid 35 forma parte de un proyecto regional que contempla su llegada a los cinco países de la región donde opera el grupo de origen chileno: Chile, Perú, Brasil, Colombia y la Argentina. Y se inscribe dentro del plan de inversiones de Cencosud que contempla un desembolso de US$160 millones para la Argentina en los próximos tres años.

La cadena que lidera el negocio del e-commerce en la Argentina es Coto que hace unos meses su propia línea de indumentaria en su sitio web –Coto Digital–, bajo el lema “Encontrá tu propio estilo en un sólo click”.

“Comodidad, versatilidad y precio accesible son claves al momento de elegir esas prendas que no pueden faltar en tu vestidor. Por eso ahora, en Coto Digital podés comprar de manera fácil y rápida las prendas esenciales y funcionales para el día a día que te permiten ampliar tu guardarropa”, explicaron en la compañía.

El e-commerce de alimentos tuvo un pico durante la pandemia y llegó a representar entre 8 y 9% de la venta de los supermercados en 2020. Con la reapertura de la actividad, su participación cayó al 5%, aunque igualmente quedó por arriba de los niveles prepandemia.