Juicio a Alvarado: “Resulta imposible que un grupo subsista durante tanto tiempo sin contactos políticos”

Martes 22 febrero 2022

El fiscal de la Agencia de Criminalidad Organizada y Delitos Complejos, Matías Edery, sostuvo que mantienen firme la teoría de que había personas vinculadas con la política que “trabajaron para que Alvarado siga subsistiendo”

El fiscal de la Agencia de Criminalidad Organizada y Delitos Complejos, Matías Edery, habló tras el primer día del juicio contra Esteban Alvarado y aseguró que no descartan que la organización narco criminal haya tenido un respaldo político para poder operar.

“Tuvo un gran grupo de policías y nosotros creemos que también de personas vinculadas con la política, que trabajaron para que Alvarado siga subsistiendo. Entendemos que resulta imposible que un grupo subsista durante tanto tiempo sin tener contactos políticos”, aseveró el investigador

De acuerdo al representante del Ministerio Público de la Acusación (MPA) estos contactos políticos, sumados a los policías que participaban de su organización, fueron los que le permitieron en algún momento tener más injerencia que Los Monos en el mundo de la narcocriminalidad de Rosario.

“Fueron muchos años con gobiernos diferentes, muchos cambios de cúpulas policiales y esta organización siguió siendo muy importante. Durante el juicio vamos a ver cómo tenía un grupo de policías que trabajaba para encarcelar y colaborar en el juicio de Los Monos”, adelantó Edery.

Según explicó, desde la Agencia de Criminalidad Organizada lograron detectar algunos crímenes que cometió la banda de Alvarado y que luego intentaron hacerle creer a los investigadores que habían sido responsabilidad del clan Cantero.

“Cuando pidió hablar reconoció su injerencia en algunos investigadores de la unidad en la que estábamos que le pasaban datos y en base a eso el iba armando una estrategia para desviar las investigaciones”, reveló el fiscal.

Por último, el investigador reconoció que, pese a que la mayoría de los integrantes de la banda están siendo enjuiciados, desde la fiscalía consideran que la organización sigue activa y tiene poder de fuego que les exigen tomar medidas, como por ejemplo el uso de chalecos antibalas en los traslados al juicio y el vallado del Centro de Justicia Penal.